¿Qué es un proxy? Funcionamiento, tipos y usos

¿Qué es un proxy? Funcionamiento, tipos y usos

Empiezas a usar una herramienta, un script o un bot, y las instrucciones te indican que lo conectes a un proxy. No explican muy bien por qué. Elegir uno plantea más preguntas: algunos proxies se venden por separado, otros en paquetes, los precios varían y las descripciones están llenas de términos desconocidos. Antes de comprar, quieres saber para qué necesitas proxies y cómo elegir los adecuados.

¿Qué es un proxy?

Un proxy es un intermediario que tu programa, script o bot utiliza para acceder a sitios web. Tu programa se conecta al proxy, el proxy contacta con el sitio web y después devuelve la respuesta.

Un proxy entre tu programa y un sitio web

Detrás de un proxy hay un ordenador u otro dispositivo conectado a Internet que ejecuta un programa para transmitir datos entre ambas partes. Este dispositivo suele llamarse servidor proxy. El proxy accede a los sitios web mediante una dirección IP a la que obtienes acceso al comprar el servicio.

Por qué tu programa puede necesitar otra dirección IP

Tu conexión a Internet tiene una dirección: una dirección IP. El sitio web la ve cuando tu bot se conecta directamente. Cuando el bot utiliza un proxy, el sitio recibe la conexión desde la dirección IP del proxy.

Un sitio web puede utilizar la dirección IP para estimar el país de un visitante o limitar las solicitudes procedentes de una misma dirección. Por tanto, la IP que usa tu programa puede influir en su funcionamiento con ese sitio.

Por ejemplo, varios bots ejecutados en un mismo ordenador normalmente acceden a Internet a través de la misma IP. Si cada uno necesita una dirección distinta, los proxies permiten hacerlo. Otra tarea puede requerir una dirección asociada a un país concreto o la posibilidad de cambiar de IP durante el trabajo. Estos requisitos ayudan a determinar qué proxies elegir.

Qué recibes al comprar proxies

Comprar proxies te da acceso a una o varias direcciones IP para tu programa. Cuando tu bot se conecta mediante el servicio, los sitios web ven esas direcciones en lugar de la IP de tu conexión habitual a Internet. La empresa que proporciona este acceso y mantiene el servicio en funcionamiento se llama proveedor de proxies.

El proveedor te facilita una dirección de proxy y un puerto. Por ejemplo, 192.0.2.40:8080 contiene la dirección 192.0.2.40 y el puerto 8080. Un puerto es un número que identifica el servicio al que conectarse en esa dirección; en este caso, el proxy.

El acceso también puede requerir un nombre de usuario y una contraseña. El proveedor los facilita junto con la dirección y el puerto, y los introduces en la configuración de tu programa. La ilustración siguiente muestra qué dato corresponde a cada campo.

Qué recibes después de la compra

Una vez configurado, el bot puede acceder a sitios web a través del proxy. Las demás aplicaciones del ordenador siguen utilizando su propia configuración de conexión. Por ejemplo, el bot puede usar un proxy mientras el navegador utiliza tu conexión habitual a Internet. Comprar acceso a un proxy no cambia nada por sí solo: tienes que configurarlo en el programa que vaya a utilizarlo.

Qué conexiones utilizan el proxy

¿Cómo funciona una conexión a través de un proxy?

Para ver qué cambia después de configurarlo, compara una conexión a un sitio web con proxy y sin él. Esto se aplica tanto a un navegador como a un bot: ambos envían solicitudes a un sitio y reciben respuestas. El navegador muestra una página a una persona; el bot procesa los datos recibidos según sus instrucciones. Cualquiera de los dos sirve para ilustrar la ruta de conexión. A continuación utilizaremos un navegador.

Abrir una página sin proxy

Introduces la dirección de un sitio web en el navegador. El navegador se conecta al sitio y le pide que envíe una página. Eso es una solicitud. El sitio envía una respuesta y el navegador muestra la página recibida.

El sitio web ve la dirección IP de tu conexión a Internet. Si un bot del mismo ordenador contacta con ese sitio sin proxy, normalmente utilizará esa misma IP.

Sin proxy: solicitud y respuesta

Añadir un proxy

Ahora introduces un proxy en la configuración del navegador y vuelves a abrir el sitio web. El navegador se conecta al proxy y le indica qué sitio necesita. El proxy contacta con el sitio, recibe la respuesta y la devuelve al navegador. El sitio web ve la IP del proxy en lugar de la IP de tu conexión.

Con proxy: la dirección que ve el sitio web

Lo mismo ocurre con un bot. Sigue realizando su trabajo, como publicar una entrada preparada o comprobar si hay mensajes nuevos. El proxy transmite sus solicitudes y las respuestas del sitio. El bot sigue siendo quien determina qué acciones realizar y qué hacer con los datos recibidos.

Por qué una sola dirección de conexión puede dar acceso a varias IP

Un proveedor ofrece muchas IP, pero solo te da una dirección para introducir en tu bot. Eso no te limita necesariamente a una única IP: la dirección de la configuración puede llevar a un punto de entrada del servicio.

Por ejemplo, el proveedor te facilita proxy.example:8080. Esta dirección de conexión se expresa como un nombre, aunque también puede proporcionarse como una IP numérica. La introduces en la configuración de tu bot junto con el puerto. Este punto de entrada al servicio de proxies se llama puerta de enlace.

El bot se conecta a la puerta de enlace y el servicio contacta con los sitios web mediante otras IP a las que tienes acceso. El esquema muestra dos posibles direcciones de salida detrás de una misma puerta de enlace: IP A e IP B.

Un bot, una puerta de enlace y dos posibles rutas de salida

Más adelante explicaremos cómo se mantiene o cambia una IP.

¿Para qué sirven los proxies?

Los proxies se utilizan para ocultar la dirección IP real a un sitio web, usar una IP de un país concreto o dar a un bot una IP que pueda utilizar durante todo su trabajo.

Estas posibilidades existen porque el proxy se conecta al sitio web en tu nombre. El sitio ve la IP del proxy en lugar de la tuya y usa esa dirección para identificar el país de la conexión. La IP que recibe cada bot y el tiempo durante el que la utiliza dependen de los proxies y de la configuración que elijas. Con una configuración adecuada, puedes hacer las tres cosas a la vez.

Recopilar datos de sitios web

Supongamos que tu bot sigue los precios de una tienda en línea y consulta miles de productos. Un visitante habitual no abriría tantas páginas en tan poco tiempo. Si todas las solicitudes proceden de una misma IP, el sitio puede detectar la recopilación automatizada y bloquear esa dirección. El bot ya no podrá obtener los datos.

Los proxies permiten repartir las solicitudes del bot entre distintas IP: consulta algunos productos desde una dirección, otros desde otra, y así sucesivamente. Cada IP envía menos solicitudes. Esto ayuda a sortear el límite de solicitudes por dirección del sitio y a continuar recopilando datos.

Las solicitudes de un bot se reparten entre distintas IP

Acceder a sitios web como visitante de otro país

Una misma tienda en línea puede mostrar productos, precios y opciones de entrega diferentes a los visitantes de distintos países. Algunos sitios también bloquean el acceso desde las IP de tu país.

Con un proxy en el país que necesitas, el sitio ve una IP local en lugar de la tuya. Esto te permite comprobar qué ofrece la tienda a los compradores locales o sortear una restricción de acceso por país.

Una tienda con distinta disponibilidad de productos según el país

Mantener una dirección estable para un trabajo continuado

Algunos sitios solo permiten conexiones desde direcciones IP públicas incluidas en una lista de permitidas. Un proceso de larga duración también puede necesitar la misma dirección para muchas solicitudes. Un proxy con una IP asignada estable puede proporcionar esa dirección aunque cambie la conexión a Internet del cliente, siempre que este pueda seguir accediendo al proxy.

El programa sigue utilizando una misma IP

Aquí resulta útil conservar la misma IP. Cambiar de dirección después de cada solicitud iría en contra del objetivo. Aun así, hay que mantener el estado de inicio de sesión y los datos del propio programa; conservar una IP no mantiene por sí solo la sesión de una cuenta en un sitio web.

Dar direcciones distintas a procesos distintos

Si ejecutas varios bots o tareas independientes, puedes asignar una IP de proxy diferente a cada uno. Así se separan sus solicitudes a los sitios web y resulta más fácil ver qué dirección utiliza cada tarea.

Distintas tareas, distintas IP

Cada tarea depende de características diferentes del proxy. La observación regional depende de la ubicación; el trabajo continuado, de la estabilidad de la dirección; y las cargas de trabajo separadas, de cómo se asignan y comparten las direcciones. El resto de la guía explica estas propiedades para que términos como «residencial», «privado» y «rotativo» se entiendan como datos distintos sobre un servicio.

¿De dónde proceden las direcciones IP de los proxies?

Al elegir proxies encontrarás cuatro tipos: de centro de datos, ISP, residenciales y móviles. Se diferencian por el origen de sus direcciones IP y por la conexión que usa tu bot para acceder a un sitio web.

Cuatro tipos de proxies

Los proxies de centro de datos se ejecutan en servidores de centros de datos y utilizan direcciones IP de empresas de alojamiento. El sitio web ve una conexión desde una red de servidores.

Los proxies ISP también se ejecutan en servidores de centros de datos, pero utilizan direcciones IP de proveedores de Internet doméstico. El equipo es un servidor, mientras que la dirección pertenece a una red que atiende a usuarios habituales de Internet.

Los proxies residenciales envían solicitudes a través de las conexiones domésticas a Internet de los usuarios. Tu bot accede al sitio mediante un dispositivo de una red doméstica y utiliza la dirección IP de esa conexión.

Los proxies móviles envían solicitudes a través de Internet móvil; por ejemplo, mediante un teléfono o un módem con tarjeta SIM. El sitio web ve una dirección IP de un operador móvil.

Esto importa al elegir un proxy porque los sitios pueden tratar de forma distinta las IP de centros de datos, residenciales y móviles. Si un sitio restringe las conexiones desde centros de datos, las direcciones de proveedores de Internet doméstico o de operadores móviles pueden ayudarte a trabajar con él.

Para comparar con más detalle los cuatro tipos, sus costes y su funcionamiento, consulta Tipos de redes de proxies.

¿Quién puede usar la misma IP de proxy?

Al comprar proxies, necesitas saber si serás la única persona que utilice una IP o si otros clientes la recibirán al mismo tiempo. Esa es la diferencia entre los proxies compartidos y los dedicados.

Los proxies compartidos permiten que varios clientes del proveedor utilicen una IP. Tus bots y los programas de otros clientes acceden a los sitios desde la misma dirección. Si alguien envía demasiadas solicitudes y un sitio bloquea la IP compartida, tu bot tampoco podrá acceder a ese sitio desde esa dirección.

Los proxies privados o dedicados te dan el uso exclusivo de una IP durante el período que pagas. Los demás clientes del proveedor no la utilizan, de modo que su actividad no consume el cupo de solicitudes que el sitio permite para tu dirección.

IP compartidas y dedicadas

Los proxies compartidos suelen costar menos. Los dedicados resultan útiles cuando quieres utilizar una IP en exclusiva sin depender de lo que hagan otros clientes desde ella. Para obtener más ayuda al elegir, consulta Proxies compartidos y dedicados.

¿Cómo se mantiene o cambia una dirección IP?

Algunas tareas necesitan la misma IP durante semanas o meses. Otras requieren cambios frecuentes de dirección. Por eso los proxies se dividen en estáticos y rotativos.

Un proxy estático permite utilizar una IP durante semanas, meses o más tiempo. Es adecuado para tareas en las que un bot o una cuenta necesita una dirección estable durante un período prolongado.

Un proxy rotativo cambia la IP mientras tu programa está funcionando. Por ejemplo, cada nueva solicitud puede utilizar una dirección diferente. Otra opción es cambiar la IP a intervalos establecidos, como cada 10, 20 o 30 minutos. El bot sigue trabajando mientras el sitio recibe sus solicitudes desde distintas IP.

Para cambiar de dirección, el servicio utiliza un grupo de direcciones IP: un conjunto de direcciones a su disposición. Cuando llega el momento de cambiar, el servicio selecciona una IP de ese conjunto.

Una IP durante mucho tiempo o IP que cambian

Cómo conservar temporalmente una IP con un proxy rotativo

A veces un bot necesita completar varias acciones seguidas con una misma IP: por ejemplo, iniciar sesión en una cuenta, abrir la página necesaria y enviar un formulario.

Una sesión persistente conserva temporalmente una IP para estas acciones. Según el servicio, puedes mantener una dirección durante 10, 20 o 30 minutos, por ejemplo. El proveedor establece las duraciones disponibles y las condiciones para conservar la IP.

Una IP durante 10 minutos

Así, un proxy rotativo puede cambiar de dirección entre tareas y conservar una misma IP durante cada tarea. Para más información sobre la configuración, consulta Proxies estáticos, rotación y sesiones persistentes.

¿Cómo se determina la ubicación de un proxy?

Los sitios web suelen estimar la ubicación mediante bases de datos que relacionan rangos de IP con países, regiones, ciudades y redes. Esto es la geolocalización por IP. Se trata de una interpretación de una dirección, no de una medición directa de la posición física del visitante. Distintas bases de datos pueden devolver resultados diferentes para una misma IP, y sus registros pueden cambiar con el tiempo.

En una conexión de proxy intervienen varias ubicaciones: dónde está tu dispositivo, dónde se aloja la puerta de enlace, desde dónde llega el tráfico al destino y dónde sitúa esa IP la base de datos del destino. No tienen por qué coincidir. Una puerta de enlace cercana puede dar acceso a direcciones asociadas a otro país. Su proximidad puede afectar al primer tramo de la conexión sin determinar la ubicación que ve el sitio web.

Puerta de enlace e IP de salida: países distintos

Un proveedor puede permitirte elegir un país, una ciudad o una red concreta. Las etiquetas de ciudad también son estimaciones, por lo que el nombre que aparece en un panel de control no garantiza cómo clasificará la IP cada sitio web.

Los países, ciudades y redes que puedes elegir dependen del servicio. Que un grupo contenga direcciones de varios países no significa necesariamente que el cliente pueda elegir uno. Del mismo modo, un selector de países no implica que estén disponibles todas las ciudades u operadores de ese país. Para un trabajo regional, lo relevante es la ubicación que el destino atribuye a la dirección que se utiliza realmente.

El idioma, las preferencias guardadas, la configuración de la cuenta y los permisos de ubicación del dispositivo pueden seguir influyendo en lo que muestra la página. La ubicación de la IP aporta una parte de esa decisión. Geolocalización de proxies: país, ciudad y red explica cómo se relacionan estas señales con las opciones de ubicación.

¿Cómo se comunica un programa con un proxy?

Un protocolo es un conjunto de reglas que ambas partes utilizan para comunicarse. El programa debe saber cómo pedir al proxy que acceda a un sitio web, y el proxy debe entender esa solicitud. Una dirección y un puerto identifican dónde conectarse; el protocolo determina qué dice el programa una vez que llega allí.

Con un proxy HTTP, el programa utiliza las reglas de los proxies HTTP. Para una solicitud HTTP ordinaria sin cifrar, el proxy puede recibir una solicitud que identifica el destino y reenviarla. Para un sitio HTTPS, un método habitual es la solicitud HTTP CONNECT: el programa pide al proxy que abra un túnel al destino y después transmite por él el intercambio cifrado entre el navegador y el sitio web.

La etiqueta proxy HTTPS necesita contexto. Puede significar que la conexión del programa al proxy está protegida con TLS, el protocolo de cifrado que utiliza HTTPS. Algunas ofertas emplean esta etiqueta para indicar que admiten destinos HTTPS mediante CONNECT. Son capacidades distintas. El cifrado entre el navegador y el sitio web y el cifrado entre el programa y el proxy protegen tramos diferentes de la ruta.

SOCKS5 ofrece una forma más general de que un programa pida a un intermediario que se comunique con un destino. Puede identificarlo mediante una dirección IP o un nombre de dominio. El estándar incluye conexiones TCP y un mecanismo para tráfico UDP, pero un proveedor o programa concreto puede admitir solo parte de esas capacidades. SOCKS5 no cifra por sí mismo el contenido transmitido; una aplicación puede utilizar su propio cifrado a través de la conexión.

El protocolo del destino y el del proxy no tienen por qué llamarse igual. Un navegador puede acceder a un sitio HTTPS mediante un túnel de proxy HTTP o un servicio SOCKS5 adecuado. Lo que importa es que el programa y el proxy admitan la configuración necesaria.

HTTP, HTTPS y SOCKS5: tres formas de acceder a un sitio web

El protocolo no determina el tipo de red ni si cambia la IP. Por ejemplo, un proxy ISP puede admitir SOCKS5 y conservar una dirección fija, mientras que un proxy residencial puede admitir HTTP y cambiar de dirección. También son posibles las combinaciones inversas: proxies ISP con HTTP y rotación, y proxies residenciales con SOCKS5 e IP fija. El tipo de red, el protocolo y la rotación de IP pueden combinarse de distintas maneras.

Protocolos de proxy HTTP, HTTPS y SOCKS explica las reglas de comunicación y qué significan para las distintas aplicaciones.

¿Cómo controla el acceso un proxy?

Un servicio de pago necesita distinguir a los clientes que pueden utilizarlo de los demás usuarios de Internet. La autenticación permite al servicio comprobar si una conexión está permitida mediante las credenciales proporcionadas o la dirección IP de origen.

Con un nombre de usuario y una contraseña, el programa proporciona credenciales al conectarse. El proveedor puede utilizarlas para identificar al cliente, aplicar los límites de un plan y, a veces, seleccionar una ubicación o una sesión. La contraseña del proxy pertenece al servicio de proxies. Es distinta de la contraseña utilizada para iniciar sesión en un sitio web a través de esa conexión.

Con una lista de IP permitidas, el proveedor acepta conexiones desde direcciones públicas de origen aprobadas de antemano. Comprueba la dirección que presenta tu conexión al proxy. Normalmente es distinta de una dirección privada utilizada dentro de una red doméstica o de oficina. Si cambia la dirección pública de origen, una autorización basada en la dirección anterior puede dejar de coincidir. Si varios dispositivos comparten una dirección pública aprobada, una regla basada solo en la dirección no distingue cada dispositivo por separado.

Dos formas de acceder a un proxy

Algunos servicios te autentican con nombre de usuario y contraseña. Otros permiten conexiones desde direcciones IP añadidas a una lista de permitidas. Algunos exigen ambas cosas: introducir el nombre de usuario y la contraseña en el programa, y añadir tu IP pública a la lista de permitidas del panel del proveedor.

Esta comprobación protege el acceso al proxy. No convierte una IP compartida en dedicada, no oculta al sitio web el inicio de sesión de tu cuenta ni cifra los datos por sí sola. Para configurar ambos métodos, consulta Métodos de autenticación de proxies.

¿En qué se diferencian los proxies IPv4 e IPv6?

Un proxy IPv4 contacta con un sitio web desde una dirección IPv4, como 192.0.2.40. El sitio ve esa dirección. Se escribe como cuatro números separados por puntos.

Un proxy IPv6 contacta con un sitio web desde una dirección IPv6, como 2001:db8::40. Aquí el sitio ve otro formato de dirección: utiliza números y letras de la a a la f, con grupos de caracteres separados por dos puntos.

La compatibilidad con el sitio de destino importa al elegir. Algunos sitios solo aceptan conexiones IPv4; otros aceptan tanto IPv4 como IPv6. Para acceder a un sitio desde una dirección IPv6, ese sitio debe admitir IPv6.

IPv4 e IPv6: acceder a un sitio web

Por tanto, los proxies IPv6 no pueden sustituir automáticamente a los IPv4 en todos los sitios. Para más información sobre cómo elegirlos y configurarlos, consulta Proxies IPv4 e IPv6.

Por qué los proxies élite no garantizan el acceso a un sitio web

La descripción de un servicio o un comprobador de proxies puede mostrar Elite / High Anonymity. Esto significa que el proxy no añade cabeceras de solicitud que revelen tu dirección IP original o identifiquen el uso de un proxy. La etiqueta describe una propiedad del proxy, no su calidad general.

El sitio web sigue viendo la IP del proxy. Si esa dirección aparece en una base de datos de proxies conocidos o tiene mala reputación, el sitio puede rechazar sus solicitudes. La configuración del navegador y el comportamiento del programa también pueden influir en la decisión del sitio. Por tanto, élite no significa que un proxy sea indetectable ni garantiza el acceso.

Niveles de anonimato de los proxies explica élite y las demás etiquetas de esta clasificación antigua, así como lo que comprueban realmente los verificadores de anonimato.

¿Ofrece tu plan capacidad suficiente para tu tarea?

Los clientes quieren hacer más trabajo por menos dinero. Los proveedores pagan servidores, direcciones IP, conexiones de red y mantenimiento; necesitan cubrir sus costes y obtener beneficios. Por eso cada plan define cuánta capacidad ofrece el proveedor por su precio.

Al elegir proxies, compara estas condiciones con la carga de trabajo de tu programa. Incluso un paquete grande de IP puede no servir: hay direcciones suficientes, pero el programa recibe errores, funciona demasiado despacio o consume todo el tráfico pagado antes de terminar la tarea.

Límite Qué comprobar antes de comprar Posibles consecuencias
Número de conexiones simultáneas permitidas Cuántas conexiones abre tu programa a la vez y cuántas permite el plan. Las conexiones nuevas se rechazan cuando ya se utiliza todo el cupo. Algunas tareas no llegan a iniciarse o terminan con un error; los reintentos aumentan el tiempo necesario para completar el trabajo.
Número de solicitudes permitidas por segundo o minuto Con qué frecuencia envía solicitudes tu programa y qué frecuencia permite el proveedor. Las solicitudes que superan el límite se rechazan o se retrasan. El programa recibe menos respuestas en el tiempo disponible y los reintentos ralentizan aún más el trabajo.
Velocidad máxima de transferencia de datos Si la velocidad disponible basta para transferir la cantidad de datos necesaria en el tiempo disponible. Las transferencias alcanzan el límite de velocidad, por lo que los archivos tardan más en descargarse. Si el paquete tiene un límite de velocidad compartido, añadir descargas paralelas no lo aumenta: las descargas se reparten la velocidad disponible.
Volumen de tráfico pagado Cuántos gigabytes incluye el paquete y cuántos necesitará tu programa. Cuando se agota el volumen, el trabajo se detiene hasta que recargues o se renueve el paquete. Si están activados los cargos por exceso o las recargas automáticas, el trabajo puede continuar, pero los costes aumentan.

Comprueba si cada límite se aplica a una IP, al paquete completo o a la cuenta. Si un límite se aplica a toda la cuenta, comprar más IP no lo aumenta por sí solo. Y «tráfico ilimitado» no significa velocidad ilimitada ni cualquier número de conexiones simultáneas.

Además de los límites, importa el tiempo de respuesta: cuánto espera tu programa hasta que comienza a llegar una respuesta. Las esperas largas ralentizan incluso las acciones pequeñas. Si una respuesta no llega a tiempo, el programa puede terminar la solicitud con un error de tiempo de espera agotado, que significa que se ha superado la espera permitida. Hacer ping solo al proxy no indica cuánto tardará en llegar una respuesta desde el sitio de destino.

El proxy rechaza la cuarta conexión

Los proveedores pueden restringir puertos de destino, sitios web, aplicaciones o tipos de actividad. Una restricción de puerto puede impedir acceder a un servicio concreto aunque el proxy esté disponible y la autenticación del cliente tenga éxito. Estas restricciones pertenecen al servicio de proxies. Por su parte, un destino puede rechazar o limitar las solicitudes entrantes según sus propias reglas.

Límites de uso de los proxies explica cómo afectan estos límites al trabajo de tu programa.

¿Por qué paga el cliente?

El coste de los proxies puede depender del número de direcciones IP, de la cantidad de datos transferidos o del número de solicitudes. Por eso una misma carga de trabajo puede facturarse de forma distinta según el plan.

Al pagar por IP, compras acceso a un número determinado de direcciones IP durante un período establecido, como 100 IP durante un mes. Este modelo es habitual en las listas de proxies asignadas a un cliente. Durante el período pagado, cada nueva solicitud no aumenta el coste de las propias direcciones. El plan especifica si el tráfico está incluido y si su volumen tiene límite.

Al pagar por GB, pagas la cantidad de datos transferidos a través del proxy. Una respuesta de texto breve consume poco tráfico, mientras que las imágenes, los vídeos y los archivos grandes consumen mucho más. Cuantos más datos transfiera tu programa, más rápido agotará el volumen pagado.

Al pagar por solicitud, el coste depende del número de solicitudes que el servicio contabiliza para facturar. Comprueba qué considera una solicitud y si cobra los errores y los reintentos. Por ejemplo, abrir una página puede implicar solicitudes independientes para las imágenes y otras partes de la página.

Tres unidades de facturación de proxies

La modalidad de pago es una decisión independiente. Una suscripción proporciona un paquete durante un período establecido con renovación periódica; por ejemplo, 100 IP o 50 GB cada mes. El pago por uso significa que pagas a medida que utilizas el servicio: por ejemplo, se descuenta dinero de tu saldo por el tráfico consumido. Consulta en el plan elegido las reglas de caducidad y de acumulación del volumen no utilizado.

Para comparar ofertas, estima tu carga de trabajo: cuántas direcciones necesitas, cuántos datos se transferirán y cuántas solicitudes realizará tu programa. Para más información, consulta Modelos de precios de proxies.

Qué comprobar antes de comprar proxies

Antes de pagar, averigua qué ocurre si los proxies no sirven para tu tarea, necesitas sustituir las direcciones o caduca tu acceso pagado.

¿Puedes probar primero los proxies? Comprueba si hay una prueba gratuita o de pago, cuánto dura y qué proxies recibirás. Una prueba permite comprobar que funcionan con tu programa y el sitio que necesitas antes de comprar el paquete principal.

¿Puedes obtener un reembolso? Comprueba cuándo devuelve los pagos el proveedor y cuánto tiempo tienes para solicitarlo. En particular, averigua si es posible obtener un reembolso cuando los proxies funcionan, pero no sirven para tu sitio o aplicación.

¿Puedes sustituir las direcciones IP? Averigua cuándo se permiten las sustituciones, cuánto cuestan y con qué frecuencia puedes solicitarlas. Por ejemplo, ¿puedes sustituir una dirección que funciona pero está bloqueada por el sitio que necesitas?

¿Qué ocurre al renovar? ¿Conservarás las mismas IP o recibirás otras? Si necesitas mantener tus direcciones, averígualo de antemano. Comprueba también si el servicio se renueva automáticamente y qué ocurre si no pagas a tiempo.

¿Qué ayuda ofrece el soporte? Averigua a quién acudir si los proxies no conectan o si el sitio que necesitas no se abre a través de ellos. Comprueba qué ofrece el proveedor si no se puede resolver el problema.

Compra, uso y renovación

Consulta la página del plan elegido y las condiciones del servicio para conocer los requisitos concretos. Para saber en qué fijarte, consulta Políticas de los proveedores de proxies.

Cómo saber si unos proxies sirven para tu tarea

Los proxies adecuados dependen de lo que necesites hacer. Una tarea puede requerir la misma dirección IP durante semanas; otra puede necesitar cambios frecuentes. Un programa puede necesitar solo unas pocas conexiones, mientras que otro abre miles. Por eso un servicio apropiado para una tarea puede no servir para otra.

Comprender las características de los proxies te ayuda a ver qué ofrece un proveedor, qué límites te afectan y qué conviene aclarar de antemano. Probar con tu programa y con los sitios que necesitas mostrará cómo funciona el servicio para tu tarea real.

Volver a la base de conocimientos