Proxies IPv6

Proxies IPv6

Un proxy IPv6 utiliza una dirección IPv6 cuando contacta con sitios en tu nombre. La dirección contiene números y letras separados por dos puntos y puede tener este aspecto: 2001:db8::42. El sitio la ve como la dirección desde la que llegó la solicitud.

Las diferencias entre las dos versiones IP se explican en Proxies IPv4 frente a IPv6. Aquí explicamos cómo se escribe una dirección IPv6 y qué conviene saber sobre los proxies que utilizan estas direcciones.

Qué son IPv6 y los proxies IPv6

IPv6 significa Protocolo de Internet versión 6. Establece las reglas para enviar datos entre dispositivos a través de una red. Los datos viajan en pequeñas unidades llamadas paquetes. Cada paquete contiene las IP del remitente y del destinatario, que indican a los equipos de red de dónde vienen los datos y adónde enviarlos.

Una dirección IPv6 se asigna a una interfaz de red de un dispositivo, como la tarjeta de red de un servidor. Una interfaz puede tener varias direcciones. Estas pueden cambiarse, por lo que una IP no está vinculada permanentemente a un dispositivo.

Cuando utilizas un proxy, la aplicación le envía primero la solicitud. El proxy contacta con el sitio, recibe su respuesta y la devuelve a la aplicación. Un proxy IPv6 lo hace utilizando una dirección IPv6. El sitio puede registrar esa dirección, comprobarla según sus reglas de acceso o utilizarla para estimar el país del visitante.

Cómo se estructura una dirección IPv6

Escrita completa, una IPv6 tiene ocho grupos de cuatro dígitos hexadecimales. Los dos puntos separan los grupos: 2001:0db8:0000:0000:0000:0000:0000:0042. El diagrama muestra cada grupo por separado.

La dirección completa 2001:0db8:0000:0000:0000:0000:0000:0042 tiene ocho grupos numerados separados por dos puntos. Cada grupo tiene cuatro dígitos hexadecimales y ocupa 16 bits. Ocho grupos forman 128 bits.

El sistema hexadecimal utiliza dieciséis símbolos: los dígitos 0–9 y las letras a–f. Las letras representan los números del diez al quince, por lo que también cuentan como dígitos en esta notación. En conjunto, los dígitos forman una dirección numérica; no escriben el nombre de un país ni de un proveedor.

Un bit es un dígito binario: cero o uno. Cada dígito hexadecimal representa cuatro bits, lo que da dieciséis bits por grupo de cuatro dígitos. Ocho grupos suman 128 bits. Cada grupo puede contener un número entre 0000 y ffff. Los dos puntos facilitan la lectura de los grupos y no forman parte de esos 128 bits.

Las listas de proxies suelen mostrar una forma abreviada de la dirección. Se omiten algunos ceros siguiendo reglas concretas. La dirección sigue siendo la misma: conserva ocho grupos de 16 bits, aunque no aparezcan todos en pantalla.

Direcciones abreviadas y números de puerto

La primera regla consiste en eliminar los ceros iniciales de cada grupo. Por ejemplo, 0db8 pasa a ser db8, 0042 pasa a ser 42 y 0000 se convierte en un solo 0. Nuestra dirección queda como 2001:db8:0:0:0:0:0:42. Los ceros del medio o del final de un grupo deben mantenerse: eliminarlos cambia el número.

La segunda regla consiste en sustituir grupos consecutivos de ceros por dos puntos dobles, ::. Nuestro ejemplo tiene cinco grupos seguidos, por lo que puede escribirse como 2001:db8::42. Los dos puntos dobles solo pueden aparecer una vez en una dirección. De lo contrario, el software no podría determinar cuántos grupos se han omitido en cada posición.

Al abreviar una dirección, elige la secuencia más larga de grupos de ceros. Si dos o más secuencias tienen la misma longitud, abrevia la primera. Para mantener una notación uniforme, el estándar recomienda letras minúsculas y especifica que no se sustituya un único grupo de ceros por dos puntos dobles. Las mayúsculas también son válidas y representan los mismos números. Por eso, la forma completa, la abreviada y las formas con distintas mayúsculas pueden referirse a la misma IP.

Para escribir un puerto junto a una dirección IPv6, pon la dirección entre corchetes y el puerto después: [2001:db8::42]:8080. Los corchetes muestran dónde termina la dirección con sus dos puntos y permiten leer el puerto por separado.

Cinco grupos consecutivos de ceros en 2001:db8:0:0:0:0:0:42 se convierten en dos puntos dobles. La misma dirección se escribe con puerto como [2001:db8::42]:8080. Una llave azul identifica la dirección entre corchetes; una llave verde identifica el puerto 8080 fuera de ellos.

Aquí, el texto entre corchetes es la dirección IPv6 y 8080 es el número de puerto. Un servidor puede ejecutar varios servicios; el puerto identifica a cuál conectarse. Para un proxy, es el puerto en el que acepta conexiones de clientes. Ni el puerto ni los corchetes forman parte de la dirección IPv6. Una cadena completa que especifica el protocolo puede ser así: http://[2001:db8::42]:8080. Si la aplicación tiene campos separados para dirección y puerto, introduce los valores por separado siguiendo el formato que exige.

Por qué hay tantas direcciones IPv6

Con 128 bits hay 2128 direcciones posibles, aproximadamente 3,4 × 1038. Es la cantidad total de combinaciones posibles. No todas están destinadas a utilizarse en Internet: algunos rangos están reservados para usos especiales.

Los operadores reciben rangos IPv6 grandes y asignan partes a los clientes. Un proveedor de proxies puede disponer de una enorme cantidad de direcciones sin utilizar. Utiliza su rango para formar un grupo: el conjunto de direcciones que ofrece a quienes utilizan sus proxies. Cuando se necesitan más IP, puede obtenerlas del mismo rango.

Esta oferta facilita ampliar el grupo y emitir direcciones que nadie haya utilizado antes. También permite un precio bajo por IP. Sin embargo, un proxy operativo sigue necesitando un servidor y acceso a la red: las direcciones sobrantes no sustituyen al hardware ni a una conexión a Internet.

De dónde obtienen los proveedores sus direcciones IPv6

Los registros regionales de Internet distribuyen rangos de direcciones a operadores de red y otros participantes de Internet. Un proveedor de proxies puede obtener un rango de una empresa de alojamiento, del operador que conecta sus servidores a Internet o de un registro para su propia red. Debe utilizar las direcciones según las condiciones en las que se asignó el rango.

El rango también necesita enrutamiento: caminos por los que los datos viajen entre redes. Los equipos de red deben entregar las respuestas de los sitios a los servidores proxy que utilizan esas direcciones. Sin rutas configuradas correctamente, los proxies no pueden intercambiar datos con los sitios. Una lista aleatoria de direcciones IPv6 no funcionará: las direcciones deben estar asignadas al proveedor y ser accesibles mediante su red.

Un servidor puede tener muchas direcciones IPv6. El software proxy selecciona una dirección de origen al abrir una conexión con un sitio. Las solicitudes enviadas por esa misma conexión TCP conservan su dirección de origen; la utilizada en una nueva conexión depende de la configuración del servicio. Por tanto, mil IP diferentes no significan necesariamente mil servidores: todas pueden funcionar en una máquina y compartir una conexión a Internet.

La etiqueta IPv6 no indica quién opera la red. Utilizan estas direcciones centros de datos, proveedores de Internet doméstico, organizaciones y operadores móviles. Comprueba el tipo de red y el país en la oferta concreta; el formato de la dirección no indica ninguno de los dos.

Qué determina el coste de los proxies IPv6

Un proveedor paga servidores y conectividad, configura los proxies, los supervisa y atiende a sus clientes. Esos gastos siguen existiendo aunque abunden las IPv6 sin utilizar. Si un servidor gestiona un grupo grande, los costes pueden repartirse entre muchas IP. Por eso, una lista larga de direcciones puede resultar relativamente económica.

Los proveedores pueden cobrar de formas distintas: por una lista fija de IP, por volumen de tráfico, por cantidad de solicitudes o por acceso a un grupo. Para estimar los costes, necesitas saber qué incluye el plan y qué se paga aparte. El precio por IP dice poco sobre el coste total de ejecutar tus tareas.

La cantidad de direcciones y el rendimiento del proxy son cosas distintas. Añadir otras mil IP al mismo servidor no acelera su procesador ni aumenta el ancho de banda de su red. La cantidad de solicitudes simultáneas que puede gestionar depende del hardware, la conectividad y los límites del plan. Los tiempos de respuesta también dependen de la distancia al sitio y de las redes entre este y el proxy.

Por tanto, un paquete con muchas IP puede servir para tareas que necesitan direcciones distintas, pero realizan relativamente pocas solicitudes. Gestionar muchas solicitudes simultáneas requiere suficiente capacidad de servidor y red. Al elegir un paquete, evalúa por separado la cantidad de IP y la carga de trabajo que puede gestionar.

Compatibilidad con sitios y aplicaciones

Para que un proxy contacte con un sitio mediante IPv6, el sitio debe tener una dirección IPv6 y aceptar conexiones a ella. Esa dirección suele figurar en DNS, el sistema que relaciona nombres de dominio con IP. IPv6 utiliza un registro AAAA. Un registro DNS no basta: el servidor del sitio debe estar funcionando y la red del proveedor debe poder llegar por IPv6.

Si un sitio solo funciona con IPv4, un proxy no puede contactarlo directamente desde una IPv6. Algunos proveedores ofrecen acceso IPv4 a esos sitios: la solicitud se reenvía utilizando una IPv4, que es la dirección que ve el sitio. Comprueba con el proveedor si ofrece esa opción. Mil direcciones IPv6 no se convierten en mil IPv4; la cantidad de IPv4 disponibles depende de lo que proporcione el proveedor.

Un sitio puede utilizar dominios separados para su página principal, el inicio de sesión y la API mediante la que las aplicaciones solicitan datos. Por ejemplo, la página principal puede estar disponible por IPv6 y el servidor de inicio de sesión admitir únicamente IPv4. Un proxy que solo contacte con sitios por IPv6 podría abrir la página principal, pero no completar el inicio de sesión. Prueba toda la secuencia de acciones de la aplicación: abrir una página no demuestra que funcionarán las demás solicitudes.

También importa cómo transmite la aplicación la dirección del sitio al proxy. HTTP y SOCKS5 son protocolos de proxy; sus nombres por sí solos no confirman que un proxy concreto pueda contactar con sitios mediante IPv6. Si la aplicación envía un dominio, el proxy puede consultar su IPv6 mediante DNS, pero elegir IPv4 si ambas están disponibles. Si la aplicación envía solo una IPv4, solicita una conexión a esa dirección. Para probar específicamente IPv6, utiliza un ajuste del servicio que seleccione IPv6 o proporciona la IPv6 del destino cuando se admita, y verifica la dirección que ve el destino.

La dirección que introduces en la aplicación puede ser distinta de la que ve el sitio. Por ejemplo, la aplicación se conecta al proxy mediante IPv4 y este contacta con el sitio mediante IPv6. Esto permite utilizar un proxy IPv6 aunque tu propia red no tenga conectividad IPv6. Si el proveedor solo facilita una IPv6 para conectarse al propio proxy, la aplicación y la red también deben admitir IPv6.

Direcciones nuevas, reputación de red y restricciones

La abundancia de IPv6 permite ofrecer direcciones nunca utilizadas, pero no demuestra que una dirección concreta sea nueva. Un proveedor puede asignarte una IP que ya haya entregado a otro cliente, y sus registros pueden no cubrir el uso anterior del rango. Si la dirección nunca se ha utilizado, no tiene historial propio de solicitudes de un usuario anterior. Esa cuestión es independiente del historial de la red que la rodea.

Un sitio puede considerar tanto la IP individual como la red a la que pertenece. Por ejemplo, una dirección sin estrenar puede pertenecer a un centro de datos cuyas otras direcciones ya hayan enviado solicitudes no deseadas al sitio. En ese caso, carecer de historial individual no garantiza que el sitio confíe en ella.

Los bloqueos también pueden aplicarse a todo un rango. Si un sitio ha bloqueado el rango del proveedor, cambiar a otra IP de ese rango no resolverá el problema. Por la misma razón, no puedes suponer que cada dirección recibirá su propio cupo de solicitudes: un sitio puede aplicar un límite compartido a un grupo de direcciones.

Una promesa de «IP limpias» necesita una explicación del vendedor. Puede haber comprobado las direcciones en ciertas listas de bloqueo, mientras el sitio que necesitas tiene restricciones propias. Una dirección puede no aparecer en las listas consultadas y aun así no funcionar en un sitio concreto.

Un grupo IPv6 grande no significa por sí solo una mala reputación. La cantidad de direcciones, el uso anterior y las redes a las que pertenecen son cuestiones distintas. Pregunta si el proveedor entrega direcciones de un rango o de varias redes, y prueba los proxies en los sitios que necesitas.

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